Un novedoso sistema sanitario –Naturalchlor- que sirve para mantener
las piscinas descontaminadas, tanto en casas como en lugares de veraneo y
hoteles, fue presentado durante el seminario “La Piscina
Ecológica”, a cargo de Israel Ruiz, experto internacional en el área y
director comercial de la firma española que distribuye el equipo.
Los beneficios sobre la cloración salina que ofrece Naturalchlor fueron
esbozados por el experto español en ocasión de la XXII Exposición
Comercial de Asonahores, con el auspicio y organización de la empresa Krafts.
El agua de piscina tratada con Naturalchlor está en condiciones casi aptas
para el consumo humano, porque es 64% potable, permite mantener un agua
sana, no irrita los ojos, no decolora los bañadores y además
no sabe ni huele a cloro.
Además Naturalchlor ofrece tratamiento y conservación del agua de la
piscina. Es un sistema sano, seguro, ecológico,
económico y eficaz.
El sistema "De la cuna a la cuna",
utilizado ya en edificios, muebles o ropa, propone una nueva revolución
industrial basada en la naturaleza
Su
diseño se basa en la naturaleza, con un ciclo de vida que aprovecha los
residuos como nueva materia prima, y evita la utilización de sistemas y
energías contaminantes para su producción y mantenimiento.
Ladrillos
que reaprovechan la ceniza del carbón, el plástico usado, que convierten la
humedad ambiental en agua o que utilizan materiales naturales como el cáñamo o
la paja. Diversas empresas, equipos de investigación e iniciativas ecologistas
promueven el uso de varios modelos de ladrillos ecológicos. Al utilizarlos, se
reduce el gasto en energía y materias primas que requieren los ladrillos
convencionales, ayudando así al medio ambiente y a construir casas con
propiedades más ecológicas.
Cada
año, unos 45 millones de toneladas de ceniza procedentes de las centrales
térmicas de carbón acaban en la basura. ¿Y si transformamos estos desechos en
ladrillos evitando su impacto ambiental? Esta fue la idea del ingeniero civil
ya jubilado Henry Liu, mientras trabajaba en 1999 en una de
estas centrales.
En la
actualidad, Liu preside la empresa Freight
Pipeline, que trata de que sus ladrillos ecológicos, a los que ha
llamado "Fly-Ash Brick" (en la imagen), se extiendan por todo el
mundo. Entre sus ventajas frente a los convencionales, además de su capacidad de valorización de las cenizas, se
encuentran sus propiedades: son más ligeros y consumen menos energía al necesitar
tan sólo una temperatura de cocción de 60º C (los ladrillos normales requieren
hornos que alcancen unos 900º C). Además, son capaces incluso de absorber del
aíre pequeñas cantidades del tóxico metal de mercurio.
Al
utilizar ladrillos ecológicos, se reduce el gasto en energía y materias primas
que requieren los convencionales
La
ciudad de Hengelo, situada al este de Holanda, va a probar en una de sus calles
un nuevo tipo de pavimento desarrollado por investigadores de la
Universidad de Twente que permite purificar parte de la contaminación del aire.
Según asegura
la universidad en un comunicado, las pruebas en laboratorio han demostrado que
los adoquines fabricados con este novedoso tipo de hormigón transforman las
partículas de óxido de nitrógeno (NOx) que emiten los automóviles en nitratos
inofensivos gracias a la acción de la luz solar.
Éstos
se limpiarían luego simplemente gracias a la lluvia, explican los
investigadores, que han desarrollado el pavimento a partir de un invento
japonés.
Imbuidos en un mundo de continuas crisis, controversias y carencias
energéticas, cada rayo de Sol que acaricia nuestras ventanas se convierte en un
valioso recurso con que alimentar nuestras crecientes necesidades. Así ha
debido pensar un equipo de ingenieros de Estados Unidos, cuyo empeño es que los
cristales que iluminan nuestras casas sirvan también, en un futuro cercano,
para generar parte de la electricidad que consumimos.
Las ventanas recolectoras de energía, que se
presentan en la última edición de la revista ‘Science’, absorben la máxima
cantidad de posible de luz (hasta un 80%) a lo largo de toda su superficie y la
concentran en un solo punto, situado en el extremo del vidrio, donde hay una
placa fotovoltaica que transforma el calor del Sol en energía eléctrica.
La luz que, aún así, atraviese esta primera ventana, todavía podría
recogerse con un segundo cristal interior, que haría más eficiente el sistema.
Con esta configuración doble, los investigadores han obtenido una eficiencia de
conversión energética del 6,8% (es decir, ese porcentaje de luz solar se
transforma realmente en electricidad).