Las oficinas "verdes" ahorran y mejoran la productividad.
Jueves, 13 de Noviembre de 2008 14:31
(GLOBAL).-Somos conscientes de que hay muchos edificios de oficinas que no son sostenibles, y que poco a poco van trasladándose a zonas que perjudican menos el medio ambiente, pero no todos pueden cambiar su ubicación. Por este motivo, queremos hacer hincapié en que en una oficina, aunque no forme parte de una construcción sostenible, sí es posible introducir reformas y elementos que favorezcan la sostenibilidad y el entorno”, explica Francisco Vázquez, presidente de 3G Office.
También advierte de que si el 40% del consumo energético del mundo es responsabilidad de los edificios, y a esto le sumamos que entre el 40 y el 50% de las emisiones de CO2 de una empresa lo producen los trabajadores trasladándose a su lugar de trabajo, parece claro que existe un impacto directo e indirecto sobre Medio Ambiente.
Última actualización el Jueves, 13 de Noviembre de 2008 14:32
Las pérgolas, estructuras verdes bajo el cielo.
Martes, 28 de Octubre de 2008 17:53
En el año 79 después de Cristo, las pérgolas eran muy populares en los jardines de la población romana gracias a su frescura y colorido. Al mismo tiempo, eran utilizadas como armazones para guiar las parras, a fin de que sus frutos recibieran más sol, y como lugar de sombra. Luego resurgieron en la época medieval y volvieron a aparecer en el siglo XX para quedarse hasta nuestros días. Ahora las encontramos en plazas, campos, jardines y hasta en las terrazas de edificios, ya que se han convertido en elementos estructurales de los diseños paisajísticos.
Última actualización el Miércoles, 29 de Octubre de 2008 21:21
Edificio cubre necesidades térmicas con energía geotérmica.
Viernes, 17 de Octubre de 2008 15:09
(CASTELLÓN). Se acaba de inaugurar el edificio Aynos,
está construido por Renos y cuenta con 36 viviendas de alto standing, espacios
para oficinas y locales comerciales. Lo novedoso es que cuenta con una
instalación geotérmica que le permitirá suministrar, simultáneamente,
calefacción, aire acondicionado y agua caliente sanitaria.
La potencia térmica instalada es de 550 kW, y permitirá un ahorro anual de
438.000 kWh al tiempo que evitará la emisión de 201 toneladas de CO2 a la
atmósfera. La instalación ha sido realizada por la empresa especializada en
energía geotérmica Geoclima, distribuidora de las bombas de calor WaterFurnace,
y por su empresa colaboradora Fafret.
La energía geotérmica basa su principio de funcionamiento en la inercia térmica
del subsuelo para mantener una temperatura constante durante todo el año. Es el
mismo efecto por el cual el agua de los pozos está fresca en verano y templada
en invierno. De manera similar, el subsuelo está más fresco en verano y más
caliente en invierno que el aire exterior.
La idea
es sencilla, barata y ecológica: reutilizar contenedores de barco fuera de
servicio para transformarlos en edificios, con los considerables ahorros de
tiempo, energía, materiales y dinero para sus inquilinos. Diversas empresas de
todo el mundo llevan años levantando todo tipo de viviendas para uso
residencial y profesional utilizando estas estructuras industriales.
Las
casas realizadas a partir de contenedores de barco presentan varias ventajas
para el medio ambiente y el bolsillo de sus inquilinos. En primer lugar, el medio
ambiente lo agradece, ya que al reaprovechar estos contenedores se evita que
acaben como residuos.
Al ser
ya una estructura totalmente reutilizable, no se requieren nuevos materiales
para la parte principal de la vivienda. La cantidad de hormigón necesaria es
muy pequeña, por lo que se reduce su impacto. Además, su concepción final es
más rápida y menos costosa que una casa convencional. En este sentido, el
precio puede llegar a reducirse hasta un 50%, según la empresa británica Urban Space Management, una de las impulsoras de este
tipo de edificios.
La
subida del nivel de las aguas es uno de los negativos
efectos que se le achacan al cambio climático. Al ritmo actual, Naciones
Unidas predice que para 2080 tendrá consecuencias devastadoras para millones de
personas en todo el mundo.
Holanda,
cuyo veinte por ciento se encuentra bajo el nivel del mar, sería uno de los
países que más podría sufrir este problema. Según un estudio de la Organización para la
Cooperación Económica y el Desarrollo, las diez ciudades con mayor
riesgo, en términos económicos, se encuentran en dicho país, además de en
Estados Unidos y Japón.