| Reutilizar aceite usado: para qué y cómo. |
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| Martes, 29 de Junio de 2010 15:07 |
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Esta contaminación se puede evitar con el reciclaje, una práctica ecológica que en el caso del aceite usado tiene muchas posibilidades y beneficios. Por cada litro de este residuo se puede lograr un litro de un biocombustible para motores diésel. La ventaja es doble: se evita su impacto en la naturaleza y se crea una alternativa para reducir el uso de los combustibles fósiles convencionales. Diversos sistemas permiten incluso producir este biodiésel en casa, pero se aconseja su elaboración en plantas industriales específicas para consumirlo con plenas garantías, como la de Montmeló (Barcelona), Alcalá de Henares (Madrid), Rograsa (Mérida, Badajoz) o Bionor (Berantevilla, Álava). El aceite usado tiene otras muchas salidas. Industrias tan diversas como la química, la cosmética o la farmacéutica se aprovechan de este residuo para elaborar abonos, barnices, cera, cremas, detergentes, jabones, lubricantes, pinturas, velas, etc. En algunos municipios, como en Montgai (Lleida), han puesto en marcha un sistema de recogida de aceites usados para su posterior transformación en jabones. No hace muchos años se aprovechaba en las casas para elaborar jabón casero. Hoy en día, los partidarios de una limpieza ecológica en el hogar adquieren este tipo de jabones o los hacen ellos mismos, con sosa cáustica que puede adquirirse en cualquier droguería. Eso sí, conviene realizarlo con precaución porque es una sustancia muy corrosiva.
Cómo se recicla el aceite usado Los puntos limpios son instalaciones públicas pensadas para depositar residuos domésticos contaminantes, como el aceite, o voluminosos, pero requieren el esfuerzo del consumidor por desplazarse a ellos, ya que en general hay pocos y un tanto alejados de los núcleos urbanos. Una opción más cercana y práctica para el consumidor son los contenedores urbanos. Algunos municipios, como Logroño, los ubican en unos pocos lugares concretos, como grandes superficies comerciales. En otros casos, como Bilbao, se colocan junto al resto de contenedores típicos de reciclaje. Su forma de distinguirlos es variada, tanto por su forma como por su color. En ocasiones, se opta por tonos vivos como naranja o rojo y, otras veces, se utilizan contenedores tipo con el nombre del residuo destacado. En algunas poblaciones se limita su entrega a ciertas horas específicas, como en Villa de Tegueste (Tenerife), pero en otras, como Galdames (Vizcaya), se puede entregar a cualquier hora del día. Los consumidores tienen que guardarlo en unos envases cerrados que pueden ser de varios tipos. En algunos casos, el propio consumidor tiene que poner el envase (en general, botellas de plástico usadas) para llevarlo al contenedor. En otros casos, los responsables del reciclaje entregan envases de diversas cantidades para homogeneizar el sistema de recogida. El aceite que se puede reciclar es el vegetal sobrante de la cocina, de frituras, grasas y asados, de alimentos enlatados, manteca de cerdo, o grasas estropeadas y caducadas. Sin embargo, no se debe depositar en estos contenedores el aceite de motor, grasas industriales o aceites con bases de petróleo. En este caso, la legislación obliga a los fabricantes a hacerse cargo de los mismos. Para ello, se ha puesto en marcha una entidad, Sigaus, que el año pasado recuperó, según sus responsables, 154.775 toneladas de este residuo, del que un 70% sirvió para obtener nuevos aceites. Sistemas originales de reciclado de aceite Otros municipios han puesto en marcha acciones ecológicas y solidarias. En la Universidad de Granada se entrega el aceite a dos asociaciones, Madre Coraje y Avalón, que lo utilizan para ayudar a personas desfavorecidas y a enfermos de sida, respectivamente. En Alhama (Granada), el aceite se recoge para dar trabajo a personas en riesgo de exclusión.
Algunos municipios utilizan los servicios de empresas españolas pioneras especializadas en la recogida y tratamiento de este residuo. El Ayuntamiento guipuzcoano de Mondragón se basa en el sistema de eko3r, una empresa creada en la misma población que integra todo el proceso con el apoyo de las nuevas tecnologías. Por su parte, los sistemas de empresas como Addom o Compalsa se utilizan en varios municipios. En cualquier caso, la concienciación de los consumidores es esencial. Además de llevar a reciclar su aceite usado, se puede solicitar a los responsables institucionales que implanten algún sistema de recogida, como los de otras localidades españolas, o que mejoren el sistema que ya se utiliza. (Escrito por: Alex Fernández Muerza)
(Fuente: Revista Consumer Eroski).- |
| Última actualización el Martes, 29 de Junio de 2010 15:12 |



